lunes, 26 de octubre de 2009

CUARTA LIBRETA (15)


"Torito". Óleo de mi Pinacoteca.

Amores gatunos.



Ya no quiso ser torero.-Es cierto que la Fiesta de los Toros puede inspirar a un poeta, con poco que se fije en la parafernalia multicolor, musical y costumbrista que le rodea. Pero es imposible que le pasen desapercibidos los terribles sufrimientos del protagonista de la fiesta que, no es el torero, sino el toro, a costa del cual, se desarrolla ésta. En esta poesía, trato de pintar ambas cosas y, en contra de la creencia de que, a todo andaluz ha de gustarle la Fiesta, manifiesto mi desagrado con el martirio de tan noble animal, que debería vivir libre en reservas, sobre todo en Andalucía, done el toro es popular desde los días de los Tartesos, porque el mismo rey Gerión no tenía en poco, cuidarlos y apacentarlos, defendiéndolos del mismo Hércules, que pretendía robarle su querida manada de toros rojos. La decisión del joven maletilla de abandonar su sueño de ser torero, presenciando sólo una corrida, muestra su sensibilidad ante el sufrimiento ajeno; cosa que sí es común a la mayoría de los andaluces.

El Café de CHinitas.


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